Febrero 26, 2009...5:46 pm

Fin de semana – Manga, WH y Ripoll

Gracias al aviso de una amiga de Madrid, supe que este fin de semana celebraban en el Espai Jove de Girona el 40 aniversario de la Shônen Jump :)
Por desgracia, el mismo día también comenzaba el torneo “Loz chicoz máz duroz” de Warhammer, y mi amorsito ya tenía reservado un puesto en la lid, batallando con su ejército de Lobos Espaciales. Naturalmente, no hay torneo en el que él participe al que yo no acuda como apoyo moral, (no me llevo los pompones porque no hay espacio para maniobrar coreografías, que si no…) Con lo cual la cosa iba a estar un poco complicada.

Lo bueno de Girona es que, al ser una ciudad chiquitita, te puedes mover de un sitio a otro con cierta presteza. Tras organizarnos un poco logramos disfrutar de ambas cosas:

Torneo de WH, almuerzo en un japonés, paseo por el Espai Jove, ver a la peña de cos-play (¡Tela de currados! por cierto), vuelta al Torneo WH…
Tuvimos que separarnos un rato: mi amorsito se quedó masacrando marines del Caos mientras yo volvía al Espai a ver los resultados del sorteo de 2 Shônen Jump, (¡no me tocó ninguno! ¡tsk!! ´_`), y escuchar los karaokes . Luego regresé al  Torneo a tiempo para ver a mi campeón acabar con los últimos Exterminadores del Caos. ¡Aúpa! ¡Gambare!! ^0^

Volvimos a casa cansados pero contentos, y eso a pesar de que quedaba otra partida de WH para el domingo. Pero mi amorsito había renunciado a su puesto en la clasificación porque teníamos otra actividad programada desde hacía tiempo: una visita al Monasterio de Ripoll y a la villa, gracias al programa Quedem de Omnium Girona. El trayecto en autobús fue duro: el chófer corría lo suyo por un camino lleno de curvas de montaña. Hubo un montón de gente mareada, (servidora incluida #_#) y algún que otro desayuno echado a perder : (=   Pero al final mereció la pena. El monasterio, aunque me pareció chiquito, contenía un verdadero tesoro arquitectónico y escultórico. El pórtico de la entrada me dejó fascinada, pese al deterioro por culpa del Mal de la Piedra, (una enfermedad que ataca a los edificios antiguos, y que convierte la piedra en tierra. Muy triste) Después paseamos por la villa. El Ter pasa por el pueblo, y aves como la garza Real, el ánade Real o la Bisbita se congregaban en el río.

Y a la 1 y media nos montamos en el bus de vuelta, con una coca de llardons (o coca de chicharrones) típica de estos lares :9   Gracias a Dios, el chófer tomó el camino recto. De todos modos, me quedé sopa en el asiento -_- z   (como los niños chicos, oshe!)

En conclusión: un finde movidito, pero genial : )