El día comenzó siendo un desastre, y acabó en sana euforia.
Esta tarde, pese a la tormenta veraniega, me apetecía salir a despejarme de lo que había sido un día de trabajo duro, estresante y asqueroso, (para que luego les echen a los funcionarios la fama que tienen…). Mi amorsito y yo nos reunimos con una [...]